Saludo por el mes de la educación
“Ustedes son la sal de la tierra. Pero si la sal pierde su sabor, ¿con qué se la volverá a salar? (...) Ustedes son la luz del mundo (...) Y no se enciende una lámpara para meterla debajo de un cajón, sino que se la pone sobre el candelero para que ilumine a todos (...)”
Mateo V, 13-15
Cristo Pantocrator, mosaico bizantino del s. XIII, Catedral de Santa Sofía (Constantinopla, actual Estambul)
Querida comunidad educativa, ¡FELIZ MES DE LA EDUCACIÓN!
Deseamos que Septiembre nos encuentre en plena tarea, “siendo luz y sal”, reverdeciendo y renovando nuestra vocación por la educación en nuestras instituciones.
Queríamos volver a compartir la invitación que hicimos en el pasado Congreso Diocesano de agosto, haciéndonos eco de las reflexiones de León XIV sobre la educación.
Primeramente, ojalá seamos capaces de llevar a nuestro entorno (no solo en el aula sino también en la capilla, las oficinas, el diálogo con las familias, el recreo, los pasillos, el lugar de deporte, etc) la idea de una educación católica plurifacética, comprometida con todos los ámbitos de la formación de la Persona.
Que podamos ser protagonistas de la “paideia cristiana”.
Esto nos ayudará a ser valientes promotores de la dignidad humana. Viviendo desde nuestro rol de educadores la formación integral, podremos entusiasmar a los demás por el sentido de Dios y de la realidad, hablando “de corazón a corazón”.
De esta manera seremos también caminos de esperanza. Ayudaremos a seguir a Cristo Maestro, diseñando los nuevos mapas de esperanza en la cartografía de los tiempos que nos tocan vivir y en las comunidades a las que fuimos dados como educadores.
A propósito de ello, nos comenta el Papa que “(...) Allí donde las comunidades educativas se dejan guiar por la palabra de Cristo, no se retiran, sino que se relanzan; no levantan muros, sino que construyen puentes (...)”1
¡Animémonos en este desafío cotidiano y siempre nuevo!
Gracias por tanta entrega generosa, los sacrificios hechos y los desvelos continuos en pos del crecimiento de nuestros estudiantes y sus familias.
Gracias por testimoniar en cada hecho educativo que el prójimo es valioso y que la Educación Católica es esperanza para todos.
Un cordial saludo en nombre de todo el equipo de JuREC,
Dr. Ignacio S. Leonetti
Director
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1 LEÓN XIV Carta apostólica: “Diseñar nuevos mapas de esperanza” 1.1 (https://www.vatican.va/content/leo-xiv/es/apost_letters/documents/20251027-disegnare-nuove-mappe.html)
Salutación de fin de año.
“La Palabra era la luz verdadera que al venir a este mundo
ilumina a todo hombre.”
Juan I, 9.

“La adoración de los pastores” J. H. van de Horst (1622)
Estimada Comunidad Educativa,
Una vez más nos encontramos en el cierre del año lectivo que además, como año jubilar, nos ha llamado a caminar como testigos de esperanza.
¡Qué hermoso privilegio el de ser testigos de la esperanza en Jesús Resucitado desde la educación! ¡Qué gran don y tarea que nuestra escuela esté llamada a esta misión! El Papa León XIV en su Carta Apostólica Diseñar nuevos mapas de esperanza afirma que “(…) La educación ha sido siempre una de las expresiones más altas de la caridad cristiana. El mundo necesita esta forma de esperanza.”1
Ya estamos transitando la época de los cierres de ciclo: notas, evaluaciones, Misas de Acción de Gracias, brindis, encuentros con las familias, Colaciones de Grado. Es momento de los balances para recoger buenos frutos, aprender de algunas desazones, poner en su justo lugar a las preocupaciones y proyectar lo que vendrá.
En este tiempo cobra una dimensión más patente aquello que nos continúa diciendo el Papa: “La educación cristiana es una obra coral: nadie educa solo. La comunidad educativa es un «nosotros» en el que el docente, el estudiante, la familia, el personal administrativo y de servicio, los pastores y la sociedad civil convergen para generar vida (…) El fundamento sigue siendo el mismo: la persona, imagen de Dios, capaz de verdad y relación.”2 Parte de aquel testimonio de esperanza es que podamos saber irradiar el amor de Dios con nuestros lazos fraternos, en comunidad.
Estamos llamados a que en nuestras comunidades por encima de todo esté la centralidad de la Persona Humana que encuentra su imagen y fundamento esencialísimo en Dios. Estamos llamados a que la sintonía de ideas y la empatía sean causa de gozo y consolidación y que las diferencias sean motivo de encuentro y búsqueda de complementariedad. Estamos llamados a ¡que nuestras escuelas generen vida!
Y para esto, qué mejor que contemplar a Nuestro Señor Jesús (“Luz de Luz” 3 ) en el Pesebre. El Dios que es Fundamento de todo lo que existe, el Todopoderoso, se abaja a la carne mortal por su infinita Misericordia para levantarnos de nuestras caídas. El misterio de la Encarnación nos deja sin palabras, pero prontos a la contemplación.
Desde JuREC queremos agradecer a toda la comunidad por la entrega permanente en el gran objetivo de acompañar a las familias en formar a nuestros niños y jóvenes como personas que defiendan el bien, la verdad y la vida.
Gracias por decir cada día que sí a la dignidad humana.
Que la Luz que Es el Niño de Belén habite en nuestros corazones, en nuestras familias y comunidades educativas, dándonos la fuerza para ser sus testigos siempre.
¡Santa Natividad de Nuestro Señor Jesucristo para todos y gran 2026!
Dr. Ignacio Leonetti
1. LEÓN XIV https://www.vatican.va/content/leo-xiv/es/apost_letters/documents/20251027-disegnare-nuove-mappe.html , 1.3.
2. Ibíd. 3.1.
3. Para homenajear nosostros también desde aquí los 1700 años del Concilio de Nicea.


